214 MUJERES, HOMBRES, NIÑAS Y NIÑOS SALVADOS DE LA MUERTE EN EL MAR Y DE LAS ATROCIDADES EN LIBIA


El informe de la Misión #10 de Mare Jonio.

La #Misión 10 de MEDITERRANEA Saving Humans, se concluyó con la llegada de nuestro barco MARE JONIO al puerto de Mazara del Vallo (Sicilia, Italia).

Si toda misión de observación y monitoreo, búsqueda y socorro en el mar es importante, eAsta lo fue en modo especial.

Sobretodo porque marcó nuestro regreso después de un largo tiempo parados, a causa de los trabajos estructurales necesarios de mantenimiento y adecuación, que nos permitieron renovar todas las certificaciones del barco y reforzar la capacidad de intervención. Pero estos meses también estuvieron condicionados por un ataque politico-judicial muy fuerte a la experiencia de Mediterranea, que tenía exactamente el objetivo de bloquear nuestras operaciones. En tercer lugar, nos hizo enfrentar con una situación en el mar caracterizada por un importante aumento de los números de partidas de mujeres, hombres,  niñas y niños que escapan del infierno líbico, aún siendo invierno y a bordo de embarcaciones siempre más precarias.

Este es el escenario, para nosotros inédito, con el cual tuvo que medirse la Misión #10, ya desde la salida de Trapani de la MARE JONIO, después de haber superado, el pasado 15 de enero, una rigurosa inspección de la Capitanería de Puerto.

Después de una parada en Lampedusa impuesta por el maltiempo, logramos alcanzar la zona SAR Libica, el miércoles 19 de enero a las 6.10 horas, donde ya estaban las naves de la flota civil Luoise Michel y Geo Barents,

Era el primer día con condiciones metereológicas bastante buenas después de semanas de tormentas y, enseguida empezaron a llegar noticias de embarcaciones en dificultad – antes gracias al extraordinario trabajo de Alarm Phone, después con la observación aérea de Colibrí 2 – a las cuales las autoridades encargadas no daban ninguna respuesta o que estaban arriesgando la interceptación y posterior captura por parte de la guardia costiera libica.

La noche entre el miércoles 19 y el jueves 20 de enero, localizamos la primera de estas embarcaciones, y – después de una operación de recuperación complicada y difícil – socorrimos a más de cien personas. Nuestro equipo, una vez alcanzado la embarcación en la oscuridad, se dió cuenta de que el barco de madera, repleto y a la deriva, con los motores en avaría,  ya estaba embarcando agua y empezando a hundirse. Algunas personas que ya se habían caído al mar  fueron rescatadas. Otras decenas estaban atiborradas bajo la cubierta, corriendo el riesgo de sofocar y de quedar aplastadas. Todas fueron transferidas después de cuatro horas en forma segura a bordo della MARE JONIO.

Mientras tanto pero, alrededor de las 4 de la mañana, Alarm Phone envió un segundo SOS: una segunda embarcarción estaba en peligro a una distancia de una decina de millas. Otra vez se trataba de un barco de madera con más de cien personas a bordo. Entre ellas muchas mujeres y niños, dos de los cuales menores de un año  A las 11.25 del 20 de enero llevamos a cabo esta segunda operación de salvataje, embarcando todos los náufragos a bordo de la MARE JONIO.  

Durante las dos operaciones de socorro, logramos poner a salvo 214 personas. El momento más emocionante fue cuando hermanos y amigos que estaban separados a bordo de las dos embarcaciones y preocupados por el destino recíproco, se pudieron abrazar a bordo de nuestra nave, con una increíble explosión de alegría.

Muchas de estas personas presentaban serios problemas de hipotermía y quemaduras en la piel provocadas por el contacto con la nafta y el agua salada, en las más de 30 horas pasadas a la deriva  en el mar. Además de las marcas de las violencias sufridas en los campos de detención en Libia, en los cuales la mayor parte de ellos habían pasado los últimos meses.

De inmediato  nos dirigios hacia el Norte y, delante de las omisiones y al silencio de las autoridades de Malta, pedimos al Centro de Coordinamento del Socorro Maritímo (IT MRCC) de Roma la asignación del puerto más cercano – el Place of Safety previsto por el derecho internacional – donde poder desembarcar los sobrevivientes en total seguridad.

En horas avanzadas de la tarde el mismo 20 de enero, alcanzamos la isla de Lampedusa, y anclamos cerca de sus costas, esperando la asignación del puerto seguro solicitado.  A bordo de la MARE JONIO, que hasta ahora nunca había acogido un número tal de personas, las condiciones eran complicadas: mientras le dábamos la asistencia necesaria, los sobrevivientes ocupaban todos los espacios disponibles sobre el puente del barco.

Después de la primer noche pasada a bordo, y bajo recomendación de nuestro médico, en la mañana del viernes 21 de enero, pedimos y obtuvimos enseguida la evacuación sanitaria (MEDEVAC) de dos hombres que presentaban patologías muy graves, retirados por una lancha patrullera de la Guardia Costiera Italiana e ingresados en el Hospital de Lampedusa.

Por la tarde, las autoridades nos comunicaron la asignación de Pozzallo – 120 millas naúticas a Nordeste – como “puerto de destino” para el desembarco de los naúfragos. Desde el comando de bordo respondimos inmediatamente que no era posible emprender por 12 horas sin alguna seguridad. el atravesamiento del Canal de Sicilia, con las condiciones meteo marinas que empeoraban, y con más de doscientos personas a bordo.

Por esta razón, y a sabiendas de la situación de fuerte presión en Lampedusa y en los dispositivos de acogida de la isla (con las llegadas en autonomía y los salvatajes efectuados por la Guardia Costiera italiana de centenares de personas en los últimos días), reiteramos el pedido de desembarco inmediato por lo menos de los niños y las niñas, y de los menores de edad, de sus núcleos familiares y de las personas afectadas por las patologías más graves.

Esperando una respuesta, la tripulación se preparaba para pasar una segunda noche a bordo en una nave repleta.  Las personas activistas de MEDITERRANEA que se encontraban en Lampedusa, de acuerdo con la Capitaneria, durante la noche lograron  llevar a la MARE JONIO  comida caliente, agua y mantas para las personas a bordo.

Francesca Leone

A las 23.30 llegó la comunicación de la Capitanería de Puerto que habían concedido la autorización para el transbordo a una lancha patrullera de la Guardia Costiera de las 142 personas más vulnerables, y que esta operación se llevaría a cabo en la mañana siguiente.

Por lo tanto, alrededor de las 9 horas de sábado 22 de enero, las primeras 142 personas desembarcaron en el Molo Favaloro de la isla, y enseguida fueron llevadas al hotspot de Lampedusa.  De este modo, y una vez mejoradas las condiciones meteo, la MARE JONIO pudo dirigirse a Sicilia. Y aquÍ, en el puerto de Pozzallo, a las 15.09 horas del domingo 23 de enero, finalmente se concluyeron las operaciones de desembarco de las 70 personas que quedaban a bordo. Una hora después recibimos la confirmación del resultado negativo de todos los test por el Covid-19 de todos los sobrevivientes y de la tripulación.

Francesco Ruta

Francesco Ruta

La noche del lunes 24 de enero, con los espacios del barco ya desinfectados, pudimos dirigirnos hacia Mazara del Vallo, donde la MARE JONIO se quedará parada para el cambio de la tripulación y para realizar el abastecimiento necesario en vista de nuestra próxima Misión#11.

Con la alegría por haber salvado 214 vidas humanas de los sufrimientos de Libia y del riesgo de muerte en el mar; con el dolor por las noticias de la última tragedia anunciada ocurrida en el Mediterráneo, en la noche entre el lunes y el martes pasado, con la conciencia de tener que volver al lugar donde es necesario estar lo antes posible, con la solidariedad y el apoyo de todas y de todos.